Comer en una pequeña mesa con mantel a cuadros, Con excelentes cubiertos, en medio de cuadros, afiches y objetos rescatados del pasado, en un pequeñísimo Bouchon Lionés. Degustar platos fríos y calientes preparados artesanalmente para cada mesa acompañados del mejor vino del Rhone. La atención y predisposición es excelente, muuuy recomendable.
