nos alojamos en el adlon kempinski y alli nos recomendaron este local para tomar comida tradicional. No dudo que sea muy buena, pero por las empleadas del restaurante os aconsejo que no vayais. Desagradables no, lo siguiente., Sobre todo la camarera rubia. UNA MALEDUCADA Y GROSERA. Intentamos reservar para cenar y tampoco nos atendió, tratandonos de maNERA DESCORTES.
