Horrible. La peor experiencia que he tenido en todas las veces que he visitado Berlín. Nos atendió un camarero con gorra que pareció no tener muchas ganas de trabajar. Contestaciones groseras a las preguntas que hacíamos, malas formas a la hora de entregar los platos,...
Eviten este restaurante. Las pizzas valen una media de 8 euros, lo cuál es caro...
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