A la usanza alemana, te sientas en cualquier silla que veas, aunque ya haya gente en la mesa. Un camarero llega y te 'planta' una cerveza riquísima y te pinta en el posavasos tantas rallitas como cervezas vas consumiendo. Tiene algunas cositas para picar, aunque no es un buen sitio para cernar si se busca algo tranquilo. El local grandísimo,...
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