queriamos probar rabo de toro y por casualidad entramos en ese bar, fue maravilloso probar su comida, mas que exquisito el rabo de toro de ahi, y tambien las otras especialidades. Pero lo mas bello fue compartir la historia de Cordoba, contada por lugareños, su simpatía, su hospitalidad, y sin querer pasamos una noche inolvidable. super recomendable!!
