Para ser un establecimiento abierto al público, los camareros, todos ellos, carecen de educación y de lo que es un buen servicio al cliente. Tras ir a cenar y sentarnos, nadie nos atendía, porque uno de los camareros estaba jugando a los dardos, a otro le estaban dando un masaje en la barra y otro estaba desaparecido..Nos levantamos y sale...
Más
