Pasé en semana santa por Donosti, íbamos con ganas de pintxos, entramos por la calle Mayor y nos metimos en el primer bar que vimos, con una barra muy llamativa pero fue un error. Era un bar de turisteo, Nagusia lau, caro, carísimo: dos cocacolas y dos pinchos de huevo con langostinos 9,6€.
El trato espantoso... bordes, chulescos y prepotentes...
Más
