A cien metros del Mercado de la Brecha, en pleno barrio Viejo, el de los pintxos y las tapas se encuentra este pequeño remanso de elegancia y tranquilidad. Pocas mesas, una decoración que se sale totalmente de los locales de su alrededor, mesas cubiertas con manteles impolutos, con pequeños bouquets de flores frescas, buena vajilla y cubiertos adhoc. Una carta...
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