un lugar acogedor y a la vez muy exótico. La comida muy original y sin dudas diferente a la comida europea. No pueden penderse la cerveza casera de jengibre y los dátiles con licor, bañados en chocolate y nata montada. Riquísimos!!! La atención muy personalizada y se ve que la comida es fresca. Calidad precio sin dudas de las mejores.
