Pocos sitios de tapas y, encima, los pocos que hay se estropean. Penosos boquerones que les sobraban 5 minutos de cocción, tempura de "verduras" que no sabían a nada, pulpo a la gallega recalentado, pimientos de padrón oleosos, calamar a la andaluza chicloso. No dieron una. En fin, se acabo el hechizo.
