Es uno de esos lugares para enamorar, con vistas a la Caldera de Bandama. Una gran cristalera te regala un paisaje tan espectacular, que, solo por eso, valdría la pena ir.
La comida es correcta. Buenas carnes, buenos entrantes, algunos platos típicos canarios, etc. El servicio bien, sin florituras.
Recomiendo que vayas al menos una vez para poder disfrutar de...
Más
