compensa atravesar la puerta!!! entramos con la intención de pasar un rato agradable y salimos encantados. Revuelto de perrechicos,bocartes recién traídos de Santoña, un queso de oveja y un maravilloso mousse de limón...con un servicio siempre pendiente y de buen humor. sin olvidar el orujo con miel!
