Era uno de mis restaurantes favoritos en Santander. Pequeño, diferente a los demás.....un buen sitio para reunirme con las amigas y cenar bien. Pero tengo que decir que la última vez que fui a entrar(y tenía muchas ganas de volver)vi un letrero en el que ponía que no se aceptaban tarjetas de crédito porque están en contra de la globalización(tal...
Más
