Un sitio agradable para tomar una cerveza, o dos, o tres, o las que se tercien. La decoración, sin pretensiones, nos recuerda un poco el estilo de un "pub" inglés. Limpio y poco ruidoso. Comida sencilla, buenos vinos manchegos, y precios sin excederse. Cuando vuelva a Toledo, volveré al Rincón.
