No te dejes impresionar por la entrada al restaurante, ya que es tan pequeña y encima no ves mesas a través de los cristales, que te hace dudar de si entrar o no.
Pero es que las mesas están en los pisos superiores. Que gran acierto haber encontrado este restaurante. Sencillamente, genial, tanto la comida como el servicio. He comido...
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