LLevo muchos años comiendo en este restaurante segoviano y jamás me ha fallado. El cordero y el cochinillo son inmejorables, siempre en su punto y no recalentados. Los judiones, muy buenos también. El resto de la carta no la conozco, pero lo que si conozco y es fantástico es el servicio: Javier, uno de los propietarios, recibe a todo el...
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