Fuimos a celebrar un cumpleaños y la sorpresa estaba por llegar: la comida era muy desagradable, el kebab parecía carne quemada recalentada. Las salsas no son artesanales y son más falsas que un euro con la cara de popeye. De una cosa puedo estar seguro: yo no vuelvo ahí ni que me paguen la cena.
Aviso para los que quieran...
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