Esta Navidad decidimos ir en familia a este magnífico restaurante de la calle Parlament, en Barcelona. El menú y el trato exquisitos; volvería sin dudarlo, aunque mi bolsillo se resentiría. El menú de Navidad tenía el precio de 70 euros, y nunca los he pagado más gustosa. Ambiente encantador, comida excelente y servicio impecable. Volveré.
