El Pho Bar está muy bien ubicado. Se trata de un local pequeño, sin excesiva parafernalia asiática ni ambiciones decorativas, más bien tirando a minimalista. Dispone de un espacio en el piso de arriba en el que puede comer un grupete de unas ocho personas. El restaurante (¡y los baños!), están impolutos. La carta está bien presentada y explicada (aunque...
Más
