Faltan palabras para describir esta experiencia. Albert Adrià y su equipo sorprenden con tapas exquisitas y muy originales. Reservas solo por Internet con unos dos meses de lista de espera. Eramos 5 amigos, entre cañas y después un vino blanco (en nuestra opinión el gran fallo es que no tienen vinos catalanes, solo uno, si os de la propia tierra...
Más
