Lo encontramos gracias a una persona de la catedral, de las trabajadoras de recepción. Nos lo recomendó por la comida catalana y la variedad que había, aparte también por la relación calidad precio. Y acertó de lleno. No sólo por lo que nos dijo, sino también por el lugar que es acogedor y el personal muy agradable. Repetiremos seguro.
