Mis padres venían desde Lisboa a Madrid para tomar cocido y un buen amigo me recomendó Casa Jacinto. Reservamos mesa por teléfono y nos fuimos a tomar el cocido. Nos encantó Casa Jacinto con su decoración taurina, su ambiente acogedor, su excelente servicio y por supuesto, su delicioso cocido madrileño. Pienso repetir!
