Su fama es por la venta masiva de napolitanas de todas clases y tipos. De crema, cabello de ángel, chocolate...Da muy buen aroma a las confluencia de la c/Mayor con la Puerta del Sol

Su fama es por la venta masiva de napolitanas de todas clases y tipos. De crema, cabello de ángel, chocolate...Da muy buen aroma a las confluencia de la c/Mayor con la Puerta del Sol
Es antiguo, pero así es como tiene que ser para ser un clásico. Te atienden con mucha clase, y las cosas de toda la vida, en el piso superior está el salón, es difícil pillar sitio, mejor ir temprano.
Pasar por la puerta del Sol y llegar hasta la esquina de la calle Mayor hace que, de forma irresistible tengas que entrar en esta tradicional confitería.Todos los aromas y texturas tienen cabida en este local. Sólo hay un inconveniente y es que siempre está lleno aunque pensándolo bien está lleno porque se lo merece. Si no tienes problemas de...
Más
Una forma diferente, de desayunar, acercandonos a la cultura, americana del brunch, en el centro de madrid, pero con nuestro productos.
Es recoemndable, aunque solo sea por probar, esa cultura "brunch" no obstante, frente a lo que sería un desayuno "tipical" es un poco más caro.
Pero hay que probar de todo, el servicio, el lugar y los ricos manjares...
Más
Una cafeteria-pasteleria antigüa y con "fundamento" No dejes de pedir sus trufas ¡exquisitas!, o si lo que te gusta es la nata pide una "Reina", para los que no quieren pecar tanto... una deliciosa napolitana. Si tienes la suerte de subir a la segunda planta y tener una mesa te parecerá que has vuelto al Madrid de hace 40 años.
De siempre acudí aquí a comprar y degustar sus trufas aunque el personal últimamente no siempre es lo que era.
Me parece excesivo lo que te cobran "arriba" por un café ,que por más caliente que lo pido nunca llega a templado,y un croisant sin plancha. Obsevo que en la pastelería cada vez las porciones son más escasas,no así los precios auqnue para la venta al público están bien.
Un lugar céntrico, buena cafeteria, pero nada que no puedas encontrar en otros lugares de Madrid.
Una estadía en Madrid no es completa si no se toma un cafecito en la Mallorquina, en la barra, obviamente, como cualquier parroquiano. Voy desde la primera vez que fui a Madrid
lugar emblematico no puede faltar en tu visita a Madrid, pide sus violetas... sus dulces son emblematicos
Si es el propietario o director del La Mallorquina, regístrese ahora para disfrutar de herramientas gratuitas que le permitirán mejorar el perfil de su establecimiento, generar nuevas opiniones y responder a los colaboradores.
Gestione la ficha de su perfil