Llegamos el Domingo por la mañana y no había mucha gente, pues el camarero es empeñó en sentarnos (eramos 5) en taburetes unos pegados a los otros, no tenían un Ribera del Duero y me lo cambiaron por otro ( no estba mal) luego te traen la cuenta y te meten prisa para pagar, mi hijo llegó a decirme ¿quién...
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