Comimos allí un menú de 54 euros y me pareció un TIMO con mayúsculas.
El ambiente era agradable, oscuro pero con elegancia y bien decorado. Con música chill out.
Llegamos a la hora de la reserva. Antes de sentarnos, nos tuvieron 5 minutos en la barra (quizá a ver si consumíamos algo más).
La mesa cojeaba. Mucho. Tuvimos que poner...
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