Comimos en este restaurante el último día de nuestra estancia en Roma, poco antes de irnos al aeropuerto, y fue la mejor comida que hicimos con mucha diferencia, tanto en calidad como en la relación calidad/precio. Tenían un menú de 12 euros con primer plato, segundo plato y un acompañamiento, que resultó ser casi un tercer plato, la bebida iba...
Más
