Todo un hallazgo en Roma. Un lugar cálido, con una comida sana y exquisita. El trato especial de Paulo que siempre está de muy buen humor, es una característica sumamente valorada. Los precios muy económicos. Algo para tener muy en cuenta...la rapidez con la que llegan los platos a tu mesa, especialmente si no disponen de mucho tiempo para pasear....
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