Restaurante situado en el Barrio Judio de Roma, en un local antiguo, bien decorado con un ambiente agradable y bullicioso
Los camareros te atienden con celeridad y simpatia, a pesar de que el local es bastante grande.
A recomendar los fritos variados de Flores de Calabacin, Bacalao, Croquetas...
Tiene platos de carne y pescado de cocina tipica romana, bien presentados...
Más