Camino a la mítica Fontana di Trevi, descubrimos esta encantadora trattoria. Muy buena atención. En la entrada, preguntamos a un parroquiano que salía, y nos lo recomendó sin dudar. Nos acomodamos en la terraza, a pesar del día fresco, ya que estaba agradablemente calefaccionada. Muy bueno el menú de pastas.
