Por casualidad dimos con este encantador lugar, con una muralla de piedra muy alta, una entrada de piso de cristal que deja ver ruinas romanas, una copa de champagne de recibimiento. Subimos por elevardor al primer piso y una decoracion elegante con un personal alegre y dispuesto a ayudar. 5 platillos de entrada para tres personas que eramos, exquisitamente preparados...
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