En cada viaje que realizo a Bolonia por trabajo, no puedo faltar a este restaurante dirijido por Franco y arropado por toda su familia. Ambiente muy amigable y comida de altísima calidad.
No me ha defraudado nunca en ninguna de las más de las 10 ocasiones en las que he ido.
Recomiendo la ensalada mediterránea y por supuesto la lasaña....
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