Era nuestra segunda visita a Bérgamo y volvimos sin duda. Lo que no me gustó esta vez es que nos cobraron el cubierto de los niños (viajamos con nuestros mellizos de 3 años) cuando en realidad no se les pidió plato para ellos sino que cenaron de lo que habíamos pedido el resto. Es un detalle que podrían intentar tener...
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