En nuestra primera noche en Turín fuimos a Vintage 1997. Nos quedamos gratamente sorprendidos por la suntuosa y coloristas. sólo cogimos un entrante (pasta) y un plato principal. Ambas eran excelentes. El vino, una botella de vino tinto, era excelente. Una recomendación perfecta desde el jefe de camareros. También nos sorprendió no poner el aperitivo en la factura (un campari...
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