Marco encantador y un servicio esmerado y detallista. Menu invernal con sugerencias distintas de lo habitual sin caer en la innovacion excesiva. Platos bien presentados entre los que nos gustó la brandada de bacalao y el arroz con fonduta. Postres deliciosos. Buena bodega con amplia representación italiana y extranjera aunque almorzamos con un delicioso brut millesime Franciacorta.
