Fantástico restaurante en los alrededores de Rialto. Un lugar a la vieja usanza, con un servico muy atento y agradable. Estuve cuatro días en Venecia y repetimos este restaurante por la calidad de sus platos y unos precios fantásticos, sobre todo viendo la tónica general de la ciudad. MuY recomendable el risotto de marisco y los spaghetti vongole.
