Los platos estaban muy bien presentados, los vinos buenísimos, la comida excelente, y los postres para chuparse los dedos, y rematado por un trato excepcional por parte de las chicas del comedor, especialmente nuestra traductora Elibet. he de decir que de lo que no me gustó no puedo poner nada. recomendable 100 por 100.
