Subiendo hacia las Catatumbas, en la parte derecha de la calle tenemos este coqueto bar que lo regenta una española (Barcelona) que lleva 22 años en Sicilia. Es un bar acogedor, moderno y limpio. Nos sirvieron comida y dulces sicilianos, muy económico. Además, tanto la dueña como su hijo nos explicaron muy amablemente lo que merecía la pena ver y...
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