tomamos un vino que nos recomendaron, era excelente y a un precio razonable (28 euros). De comer pedimos una selección de quesos, otra de verduras y un bistec con salsa de mostaza, todo delicioso y en grandes raciones. Salimos a 50 euros por cabeza sin postre ni cafe, pero mereció la pena. Buen ambiente y decoración, y buen servicio
