Encontramos este restaurante callejeando por Florencia, y aunque es pequeño, como está escondido pudimos encontrar una mesa sin reservar.
Comimos muy bien, la pasta al funghi porcini de mi mujer estaba exquisita. Los tagliatelle de mi hija también, y el bistec a la fiorentina buenísimo. Hay que tener en cuenta el tipo de carne que es, no esperes algo parecido...
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