Pequeño local muy bien ambientado para tomar unos Margaritas y sobre todo unos buenos nachos y tacos. No reservamos y cuando llegamos estaba muy lleno. (como buenos españoles llegamos sobre las 21.30 a cenar). Mientras esperábamos en la barra bebiendo Margaritas empezamos a pedir Nachos y luego Tacos.... y al final cenamos en la barra. Lo recomiendo sin duda alguna.
