Buenisima comida casera holandesa, calentita , como de la abuela: ternera en salsa, estofado con especias, guiso de patatas tradicional... Merece la pena ya que la gastronomia típica es dificil de encontrar en Amsterdam.
Recomiendo el menu degustacion holandes para 2. Los postres también riquísimos. Repetiría si volviera seguro.
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