El dueño de este restaurante es un belga que está casado con una peruana y que vivió durante años en Arequipa. Se llama Bart, habla español y es muy simpático. Además no duda en explicarte cada plato.
Empezamos con un pisco sour de aperitivo y como entrada nos decantamos por la causa tres rellenos (salmón, atún y gambas) y por...
Más
