Mientras que el menú te hace salivate fuertemente la idea de gustos asiáticos exóticos, lo que ofrece en su plato te hace náuseas. tampoco sabe como una cafetera fideos, o está demasiado condimentada que su lengua insensibilizar. Los tres abrumador y omnipresente sabores son sal, amargo y grasienta. No hay punto mencionar el servicio o la decoración, ya que ninguno...
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