Este restaurante lo encontramos por casualidad callejeando por Brujas. Es una casita típica de Brujas, convertida en restaurante. Una preciosidad. Regentado por una familia encantadora. Tomamos un menú de 15 euros. Tenían 4 primeros y 4 segundos para escoger. La bebida y el postre aparte (como en la mayoría de menús de los otros restaurantes, y en los que el...
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