En Mi visita al hotel Quinta das Lágrimas en Coimbra, tuve la oportunidad de cenar en el restaurante del mismo hotel, Arcadas, que de ninguna manera hace referencia a la convulsión digestiva sino a los arcos del Palacio donde se encuentra ubicado.
Una atención excelente y una relación Calidad/precio buena. Precio excesivo en los vinos y pocos vinos españoles, extremo...
Más