Hermoso lugar, tranquilo, para disfrutar de un buen plato de comida portuguesa hecho como el casa. Natercia nos recibió con pan horneado y queso portugués. Acordamos en pedir bacalao, en diferentes tipos de cocción. Los platos son abundantes y riquísimos! No dejen de probar el vino verde y para terminar una copita de Porto. Recomiendo totalmente este lugar y felicito...
Más
