Nos animamos a entrar al Alfaia después de un par de días rondando por el Barrio Alto. Hay tanta oferta que cuesta decidirse. El día anterior habíamos optado por un italiano de la zona (el Stravaganza) que resultó un fiasco. Así que, al ver que el Alfaia siempre estaba animado, decidimos probar.
La verdad es que no nos arrepentimos en...
Más
