Un lugar con encanto, en el que la camarera canta divinamente, y te atienden con un calor especuial, es como llegar a casa. Gracias por cantar Lágrima, al escucharla tras pedrila fue como sentir a Amalia viva, .. en una voz joven pero apasionada, emocionada, me llegó al alma Y para colmar el cielo me dedicaron María la portuguesa. tómese...
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