Si vas donde "Pedro el de los pollos" creo que imaginas que no vas a un palacete. Pues bien, me sorprendió porque sin ser elegante es menos cutre de lo que me habían contado.
El restaurante tiene tres alturas y el comedor es bastante amplio.
Nosotras éramos dos y pedimos bacalhao que nos lo pusieron en una fuente con patatas...
Más
