Fuimos a este sitio por las referencias que teníamos. La verdad que nos costó mucho llegar y de haberlo sabido nos hubiéramos decidido por otras opciones del camino. El ambiente del restaurante está bien, algo romántico, velas en la mesa, pero todo ello se rompe con el montón de gatos que pasean entre las mesas. Comi super incómodo con el...
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